martes, 27 de enero de 2009

carta de amor


El amor que yo me quedo

Qurida estaba pensando, mira por donde, que en caso de separarnos como dividiriamos las cosas, tú con que preferirias quedarte, y cuales dejarías para mí.
Para mi, bueno yo quiero: quedarme con los saltos que dió mi corazón la primera vez que te ví. El perfume que sentía cada vez que acercaba mis labios a tu cara. Esos minutos que se hacían horas esperandote en la parada del bus, para verte bajar de el y dirigirte hacia mí, mi cuerpo temblaba de emoción. El olor a tí que quedó en la cama la primera vez que dormimos juntos, recuerdo que no quise que se cambiaran las sabanas por algún tiempo. Me quedo con la promesa de que fuí el primero y sería el único que compartiría tu lecho, el único que besaría tu pecho. Me quedo con aquellas horas nocturnas en el parque a la sombra de una rota farola, que se hacía complice de nuestras intimidades. Tambien quiero quedarme con las horas en que no estabas y yó las pasaba pensando en tí.
Y llegado ese momento dejaría par tí, todos los silencios, las rutinas , las intrigas, los reproches, la competividad en campos donde yo no quería competir contigo, algunas lágrimas de impotencia, que algunas veces sin ganas derramé.
De las cosas materiales cuando eso sucediera podrías quedarte todas, porque cuando el amor muere, lo mejor es que con el tambien se vaya el recuerdo visible.